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Cuestiones de Seguridad en los Organismos de Derechos Humanos:
Datos en Computadoras y Correo Electrónico

 Andrea Heck, abril 1999 

Robo de Datos 

Frecuentemente nos enteráramos a través de diversos medios informativos que las “fuerzas de seguridad” o “elementos desconocidas” han allanado el local de algún organismo de derechos humanos y robado las computadoras con los discos duros y los demás medios para acumular datos. En muchos casos, los agresores sin mayor esfuerzo llegan a usar los datos contenidos allí: nombres de testigos, víctimas, acusados, detalles sobre los casos, estadísticas, planes de trabajo, redes de colaboradores, etc. Los datos están allí sin ninguna protección especial. Esto ya es muy preocupante por la cantidad y calidad de los datos “caídos” en las manos de los agresores, seguramente los mismos que cometieron gran parte de los crímenes que los organismos humanitarios investigan. Aquí, por lo menos el hecho del robo de los datos es algo que se puede notar. 

Pero hay otras posibilidades de que nos roben las informaciones, sin que tengan que allanar las sedes de nuestros organismos. Por ejemplo, el robo de datos mientras se los manda por correo electrónico.

Aunque el envío de cartas y documentos de computadora a computadora parece ser más seguro que el teléfono o el fax, no lo es. Realmente es más fácil buscar aún dentro de muy grandes cantidades de cartas de acuerdo a palabras claves. Y esto no se nota. Pasa inadvertido para la mayoría. La carta llega normal, pero los agresores, que siempre disponen de tecnología de última generación, también la tienen pues han podido copiarla.

Protección: Utilizar el software PGP 

Desde hace algunos años ya existe un programa para la protección de las cartas electrónicas que es muy seguro, muy fácil, que corre en la mayoría de sistemas operativos, y se consigue gratuitamente en internet: se llama PGP. Phil Zimmerman, un ciudadano estadounidense, escribió las primeras versiones de este programa, ya como “freeware” – para distribución gratuita en internet, hasta el gobierno de los Estados Unidos le prohibió la exportación. Como el programa estaba basado en el algoritmo publicado por tres matemáticos israelíes en 1978, no era difícil inventarlo de nuevo. 

Ahora una empresa está distribuyendo el PGP. Para empresas y uso comercial piden una contribución económica, pero para individuos y organismos no-comerciales sigue siendo gratuito. En EE.UU. se ofrece solo una versión con claves más cortas. Ahora, el programa ya está siendo utilizado por millones de personas y empresas en todo el mundo y con todos los sistemas operativos. 

Cómo funciona el PGP? – Cifrado y descifrado con un par de claves 

Cada uno que quiere participar en una red de comunicación particular se crea un par de claves: una clave pública y una clave privada. La privada hay que guardarla en la propia computadora. Se la puede usar solo junto con la palabra clave, la cual no se debe anotar en ningún lugar, y tampoco olvidar, por supuesto. La clave privada sirve para descifrar todos los mensajes y archivos que han sido encriptados con la clave pública.

La clave pública se puede distribuir a todo el mundo. Con la clave pública, uno puede encofrar los mensajes. Para mandar un solo mensaje a un grupo de personas, basta elegir todas las claves públicas de estas personas para encifrarlo. Solo una de las claves privadas es necesaria para abrirlo.

Entonces, es como que una clave, pública, solo sirve para cerrar, y la otra, la privada, solo sirve para abrir. Y como es así, la clave pública se puede distribuir libremente, hasta ponerla en servidores públicas que sirven como “guía de teléfono” para que la busquen personas que deseen mandarle cartas. No le sirve nada al agresor tener la clave pública de alguien en la mano: no va a poder descifrar nada. 

Intercambio de las claves 

En el intercambio de las claves públicas, es importante saber que la clave que he recibido de una persona es auténtica, es decir, que es realmente la clave de esta persona. La posibilidad más segura es el intercambio directo de las claves públicas en floppy disk, cuando las personas se encuentran. Lo segundo es que un amigo común de A y B, que ya ha intercambiado claves con A, usa su propia clave secreta para autentificar la clave pública de B (que él le entrega personalmente) y mandárselo a A. 

Pero cuando ha recibido la clave por correo electrónico o por una servidora pública, hay caminos para asegurar que es auténtica: primero, la uso solo para mandar mi clave pública al destinatario, y me pongo de acuerdo con el para una llamada telefónica. Allí, podemos mirar cada uno la huella digital que lleva cada clave pública (el “fingerprint”): una secuencia de letras y cifras, y hacer escuchar al otro. Como cada para de claves es singular y no hay dos iguales en el mundo, también el fingerprint es diferente. Cuando estoy seguro que la clave es auténtica, la pongo en mi “llavero” electrónico. Desde allí, la puedo usar. 

Uso para protección de datos en la propia computadora 

Para encriptar algunos archivos importantes en la propia computadora, a fin de que solo puedan acceder a ellos algunos miembros del mismo organismo, se puede hacer la misma cosa como para mandarla a un grupo: usar las claves públicas de varios miembros confiables del organismo al mismo tiempo. 

Si encifran la única copia de un documento de esta manera, y dejan que el PGP borre el original después de encifrarlo, nadie más que estas personas podrán acceder a la información. 

Cómo conseguir el PGP? 

Si usted está conectado al internet, puede buscar la página www.pgpi.com. Allí encuentra la versión internacional más nueva de PGP para diferentes sistemas operativos (como Windows 95, Windows NT, etc.). Escoja la versión para su sistema, y con un doble clic ya recibirá el programa en su propio disco duro. EL programa se instala automáticamente cuando se lo usa. 

Nota: como los EE.UU. están haciendo esfuerzos de prohibir la exportación de software para la encriptación también desde los estados europeos, hay que actuar lo más pronto posible para conseguir todavía una versión completa (con las claves más largas posibles). Pero de todos modos siempre hay otras computadoras más en el internet donde se encuentra el programa. 

Más información 

EL programa viene ya con su manual en inglés. Para l aversión 5.5.3i, hay una versión traducida al castellano también. Sobre la mayoría de los asuntos importantes, esta contiene ya la información necesaria. La versión más nueva es la 6.0.2. 

De todos modos, como consideramos importante para todos los organismos de derechos humanos usar el programa, vamos a poner links a una versión más amplia con información detallada en español en nuestra página bajo: www.derechos.org.


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