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La
lucha contra la Impunidad en Argentina:
Esfuerzos en Alemania tras dos décadas de indiferencia oficial
Esteban
Cuya
La dictadura militar
que gobernó Argentina entre 1976 y 1983 produjo la mas brutal
guerra de toda la historia argentina contra su propia población,
utilizando contra miles de personas indefensas el secuestro, la
tortura, la desaparición forzada, el asesinato masivo, el
terror constante. Después de más de dos décadas
estos hechos constituyen un trauma histórico no superado,
que coloca el tema de la superación del pasado en el orden
del día.
El 24 de marzo de 1976
las Fuerzas Armadas derrocaron al gobierno de la Presidenta Isabel
Martínez de Perón, quien había reemplazado
al legendario Juan Domingo Perón. Inmediatamente, un escuadrón
de la muerte organizado por el Ministro de Bienestar Social José
López Rega, que había cometido ya en los últimos
tres años cerca de 200 asesinatos por motivos políticos,
se incorpora a las estructuras represivas de las Fuerzas Armadas.
De esta manera, se multiplican rápidamente los casos de secuestros
y desapariciones, torturas sistemáticas a los prisioneros,
y asesinatos múltiples, cometidos por agentes policiales
y militares.
Un Golpe de Estado Pre-anunciado
Este golpe de estado
de los militares argentinos fue uno de los mas anunciados previamente
en América Latina. El 13 de febrero de 1976, el secretario
de Estado para Asuntos Interamericanos de los Estados Unidos, William
Rogers, en base a los informes de Robert Hill, embajador estadounidense
en Argentina, envió al Secretario de Estado, Henry Kissinger,
un Informe Secreto, titulado "Posible golpe en Argentina"
en el cual afirma: "Hemos tenido numerosos informes sobre los
planes castrenses -y de sus co-conspiradores civiles- con respecto
a la forma de gobierno que se instituiría tras el golpe.
Se suspendería el Congreso y habría un presidente
militar o bien un presidente civil como figura decorativa, mientras
los militares mantendrían el poder real".
En su informe el Embajador
Hill, basado en su conocimiento de las expectativas de los militares,
adelanta que " cuando intensifique su lucha contra la guerrilla
es casi seguro que el gobierno militar en Argentina cometerá
violaciones a los derechos humanos que generen críticas internacionales.
En Estados Unidos, ello podría generar presiones públicas
y del Congreso que complicarían nuestras relaciones con el
nuevo régimen."
Las autoridades del gobierno
federal alemán también recibieron anticipadamente
informes sobre la inminencia de este Golpe de Estado. Así
lo dio a entender el ex embajador de Alemania en Buenos Aires, Jörg
Kastl quien dijo que: "En febrero de 1976 supe, por las propias
Fuerzas Armadas, que se produciría un Golpe de Estado".
Kastl confirmó que el almirante Massera le pidió que
informara al gobierno alemán que ellos tomarían el
poder".
En Brasil, el 17 de marzo
la revista Veja publicó el Plan completo del Golpe de Estado
para derrocar a la presidenta Isabel Perón. Veja adelantó
que en Argentina "la revolución nacional tendría
dos etapas. La primera, de no mas de diez días será
liderada por una Junta compuesta por los actuales comandantes del
Ejército, la Marina y la Aeronáutica, respectivamente,
general Jorge Rafael Videla, almirante Emilio Massera y Brigadier
Orlando Agosti. Todos los Ministros serán militares en actividad
seleccionados de las tres armas. En la segunda etapa el General
Videla asumirá la Presidencia de la República y convocará
a civiles de diversas tendencias para ocupar los ministerios. El
Plan económico que se pondría en ejecución
sería el elaborado por economistas del Movimiento de Integración
y Desarrollo, del ex presidente Arturo Frondizi".
Para facilitar su labor,
simultáneamente con el Golpe de Estado que destituyó
a la presidenta constitucional, la Junta militar disolvió
el Congreso Nacional, destituyó a los miembros de la Corte
Suprema, suspendió el reconocimiento legal a las organizaciones
políticas y sindicales, asi como las garantías y derechos
individuales. El Gobierno Militar disolvió también
el "Foro por los Derechos Humanos" y la "Comisión
de Familiares de Presos políticos", a los que clausuró
sus locales, confiscó sus bienes, bloqueó sus cuentas
bancarias, y prohibió cualquier acción de defensa.
Los miembros de los organismos de derechos humanos, particularmente
abogados, fueron perseguidos, secuestrados, encarcelados y muchos
de ellos asesinados.
El general del Ejército
Iberico Manuel Saint-Jean, designado Gobernador de Buenos Aires
anunció claramente las intenciones de las Fuerzas Armadas:
"Primero, vamos a matar a todos los subversivos; después
a sus colaboradores; después a los simpa-tizantes; después
a los indiferentes, y por último, a los tímidos".
Para combatir el terrorismo y la subversión, que se hallaban
en la etapa final de su existencia, los militares argentinos apelaron
a un mayor terrorismo, ejecutando la desaparición de mas
de 10,000 personas y el asesinato de otras 20,000 en la mayoría
de los casos por simples sospechas de tendencias izquierdistas.
En ese período
los generales y comandantes argentinos aseguraron que querían
salvar a su país del monstruo del materialismo comunista,
estructurado en los grupos subversivos y fundar una nueva patria.
Paradójicamente, justificándose en la defensa de los
valores de la sociedad "occidental y cristiana", no dudaron
en favorecer las violaciones de monjas, los secuestros y torturas
a algunos pastores evangélicos y sacerdotes católicos,
así como el asesinato de personas motivadas en su lucha social
por las convicciones cristianas.
En setiembre de 1998
el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, MEDH, difundió
un informe sobre la represión sufrida en ese período
por activistas de las comunidades cristianas en Argentina, con el
propósito de impedirles el cumplimiento de su misión.
Alli se presenta la lista de 84 personas que hasta el día
de hoy continúan desaparecidas, 20 personas asesinadas, entre
ellas dos obispos, y otras 76 que fueron torturadas o forzadas a
salir al exilio.
Los militares y policías
que religiosamente juraron actuar en defensa de la familia, y la
propiedad privada, abusaron sexualmente de muchas mujeres, se robaron
a los hijos de los que ellos secuestraron y desaparecieron, y se
apropiaron ilegalmente de los bienes de sus víctimas, obteniendo
un mal llamado "botin de guerra" de más de US 100
millones de dólares. Parte de este dinero robado a sus víctimas
ha sido localizado en Suiza, en cuentas bancarias del general Antonio
Domingo Bussi y del oficial de fragata Jorge "Tigre" Acosta,
quien actuó en los calabozos de la Escuela de Mecánica
de la Armada, ESMA. Las cuentas fueron descubiertas a principios
de 1998 a través de los esfuerzos de la Fiscal General de
la Confederación Suiza, Carla del Ponte, en respuesta a las
solicitudes formuladas por el juez español Baltasar Garzón,
quien investiga la desaparición de ciudadanos españoles
durante la última dictadura militar argentina.
En su locura bélica,
las fuerzas armadas y policiales llevaron el dolor y la tragedia
a miles de familias argentinas, como también europeas y latino-americanas.
Entre las 30,000 víctimas de la dictadura militar se encuentran
cerca de 500 personas de origen español, italiano, alemán,
francés, y otras nacionalidades europeas, por quienes actualmente
se desarrollan procesos penales en Europa.
Secuestros y desapariciones
de alemanes y descendientes de alemanes en Argentina durante 1976
Sólo en el período
de marzo a diciembre de 1976 mas de 40 ciudadanos alemanes o descendientes
de alemanes fueron secuestrados y desaparecidos en Argentina. Entre
los casos más conocidos están el secuestro del estudiante
de la Universidad Técnica de Munich, Claudio Manfredo Zieschank,
y del periodista Tilo Wenner (ambos secuestros el 26.03.76), así
como de Peter Falk (3.4.), Nicodemus Aspeleiter y su hijo Alfredo
Aspeleiter (9.4.), Guillermo Engel Osuno (10.5) y Marta Beatriz
Oesterheld, (19.6.) a cuyo secuestro se agrega después los
de cinco miembros de su familia.
Tambien en 1976 ocurre
el secuestro de Alicia Nora Oppenheimer (31.7), así como
de la meteoróloga Leonor Gertrudis Marx (21.8.), de la estudiante
de medicina Marlene Kegler-Krug (24.9), y de Federico Jorge Tatter
(15.10.). Posteriormente se produce el secuestro de Friedrich Gerhard
Lüdden Lehmann (30.11.) y de Raul Eugenio Metz, a su esposa
Alicia Romero, y a la hijita de ambos, Alicia.(16.12).
Casi la mitad de los
90 casos de alemanes y descendientes de alemanes secuestrados y
desaparecidos en Argentina ocurren en el año 1976. El último
caso que se conoce en el período dictatorial ocurrió
el 1ro de marzo de 1980, cuando desaparece en Buenos Aires Miriam
Antonio Frericks.
Es imposible que tantos
actos de secuestros y desapariciones de miembros de la colectividad
alemana, mes tras mes, hayan pasado inadvertidos para el personal
de la embajada alemana en Argentina, que tenía entre sus
responsabilidades velar por la seguridad y los intereses de sus
conciudadanos.
Los familiares de los
secuestrados-desaparecidos acudieron primeramente a pedir ayuda
a la embajada alemana, que generalmente se limitó a elaborar
listas de desaparecidos y algunas veces llamar por teléfono
a las agencias policiales de las zonas donde ocurrieron los secuestros,
o enviar tímidas cartas a las autoridades militares y judiciales.
Después, por varios
años, la embajada encargó la atención a los
familiares de los desaparecidos a un agente del Servicio de Inteligencia
del Ejército argentino, SIDE, conocido como el mayor
Peirano". Este oficial argentino en vez de ayudar efectivamente
a ubicar a los desaparecidos, pretendía obtener mas informaciones
acerca de los desaparecidos, sus amistades, sus actividades cotidianas,
etc. Asi lo confirmaron varios familiares que hablaron con él
dentro de la sede diplomática.
La continuidad de los
secuestros-desapariciones habla por si sola de la incapacidad de
la diplomacia alemana en Argentina, y la indiferencia de los representantes
políticos y funcionarios del gobierno federal para detener
esa ola de violencia contra un sector de la colectividad alemana
en el extranjero. En cambio, si se conocen casos de secuestrados-desaparecidos
de nacionalidad irlandesa, (Patrick Rice), británica, (Diana
Houston) estadounidense, (James Weeks) así como españoles
e italianos, que fueron rescatados de los militares gracias a la
rápida y enérgica intervención de sus gobiernos
y sus diplomáticos.
En Alemania el estado
de Derecho es un principio constitutivo de la Ley Fundamental, por
lo cual los ciudadanos, además de los deberes cívicos
a que están obligados, como el respeto a la Constitución
y las leyes, y el pago de sus impuestos, gozan de la protección
del Estado, representado a través del poder ejecutivo, como
del legislativo y judicial, entre otros organismos. La protección
del Estado alemán se dirige a todos los ciudadanos alemanes
y sus bienes, tanto dentro como fuera de la República.
Esta responsabilidad
de brindar la protección del estado alemán a los ciudadanos
alemanes en peligro no se cumplió cabalmente en Argentina
durante los años de la dictadura militar. Aunque era su obligación,
en ese período y por muchos años más, la justicia
alemana no persiguió penalmente los delitos cometidos contra
los alemanes o descendientes de alemanes en Argentina. Por este
motivo, los familiares de los desaparecidos se sintieron abandonados
por el gobierno y el estado alemán.
Presencia e influencia
nazis en Argentina
Hay abundantes pruebas
de que numerosos líderes y militantes nazis alemanes, al
final de la Segunda guerra mundial emigraron a Argentina, con la
ayuda de documentación facilitada por el Estado Vaticano,
así como del Comité Internacional de la Cruz Roja.
Entre muchos otros conocidos
criminales de guerra nazis que se establecieron en Argentina, además
de José Mengele, Adolf Eichmann, Gerhard Bohne y Erich Priebke,
se encuentran también Klaus Barbie, Kurt Christmann, Bernhard
Heilig, y Hans Fischbock.
Durante y después
de la segunda guerra mundial, sólo el Ejército Argentino,
a través de la Dirección General de Fabricaciones
Militares (DGFM) reclutó científicos y personal técnico
alemán o de otros países europeos, entre ellos 46
afiliados al partido Nazi. De este grupo, cinco personas, (Peter
Brodersen, Rolf Dangl, Jakob Nagel, Armin Dadieu y Fritz Pester)
habían formado parte del criminal S.S. según lo reveló
recientemente la Comisión para el esclarecimiento de las
actividades del Nazismo en Argentina, CEANA.
Walter Schnurr, quien
durante el régimen nazi en Alemania habia trabajado en la
empresa IG Farben, desarrollando armas con gas, viajó en
1945 hacia Argentina donde poco después fue tomado como asesor
científico del gobierno.
El aviador del ejército
nazi, Hans Ulrich Rudel se estableció desde 1948 en Argentina,
juntamente con varios miembros de su grupo de combate aéreo.
Por muchos años Rudel asesoró a la Fuerza Aerea de
Argentina, posición desde la cual cumplió un rol clave
acercando a dirigentes nazis a las altas esferas del poder en Argentina,
Paraguay y Brasil.
Años más
tarde, a través de la Comisión que investigó
lo casos de desapariciones durante la dictadura militar de 1976
a 1983, CONADEP, se constató que entre los represores habían
muchos que simpatizaban con la ideología nazi. En su informe,
la CONADEP describe el antisemitismo practicado por muchos de los
militares y policías argentinos contra los secuestrados lo
que en muchos casos les llevaba a una especial brutalidad
en el trato de los prisioneros judíos".
Al respecto, los investigadores
del Centro de estudios Sociales de la Delegación de Asociaciones
Israelitas Argentinas, DAIA, afirman que "...el genocidio realizado
por el régimen militar argentino vino a aplicar técnicas
propias de todo proceso genocida, aprendidas de experiencias como
las de los campos de concentración del nazismo...".
En sus conclusiones sobre
la Situación de los detenidos-desaparecidos judíos
durante la dictadura militar, los investigadores de la DAIA afirman
que "Resulta francamente sorprendente contrastar la metodología
del genocidio desplegado por el nazismo con la metodología
del genocidio en Argentina: en ambos casos, se buscó el ocultamiento
de los cuerpos, la negación del nombre de las víctimas,
la despersonalización durante el tiempo de detención,
la búsqueda de deshumanizar y degradar a las víctimas...la
autoadjudicación de identidad "nazi" por parte
de muchos de los represores..."
El sacerdote católico
Christian Von Wernich, capellán de la policía de la
provincia de Buenos Aires fue acusado de haber acompañado
la ejecución de seis jóvenes que habían sido
secuestrados por la Brigada de Investigaciones de La Plata. Después
de haber sido obligados, bajo torturas, a delatar a sus compañeros,
los seis jóvenes fueron asesinados por la misma policía.
Von Wernich era amigo y confesor personal del general Ramón
Camps, sanguinario jefe de la Policía de la provincia de
Buenos Aires desde 1976 a 1981.
Solidaridad ante la
represión: Una mirada a la historia
Las denuncias de las
masivas violaciones de derechos humanos cometidas por la dictadura
militar Argentina comenzaron en Alemania pocos días después
del Golpe de Estado de marzo de 1976, cuando el día 26 de
ese mes se produce el secuestro de Claudio Manfredo Zieschank, estudiante
de la Universidad Técnica de Munich, quien se hallaba realizando
sus practicas en la empresa Buxton, en Argentina.
Militantes de Amnesty
International y estudiantes de la Universidad Técnica organizaron
un grupo de trabajo con el nombre Iniciativa por la libertad de
Klaus Manfredo Zieschank, que rápidamente consiguió
el apoyo de juristas, religiosos, sindicalistas y algunos representantes
políticos alemanes. Hubo estudiantes y líderes religiosos
que juntamente con la madre de Claudio Manfredo, en julio de 1976
hicieron una huelga de hambre en Bonn, protestando por las violaciones
a los derechos humanos en Argentina, y exigiendo una enérgica
intervención del gobierno alemán para la iberación
de Claudio Manfredo.
Por esos días,
la revista argentina "Gente" (Junio 1976) escribió:
"El Ministro del Interior ha denunciado que hay una campaña
del terrorismo internacional para desprestigiar a la Argentina en
un momento clave del proceso de reorganización nacional,
precisamente cuando tiene que fortalecer su paz interior y su imagen
en el exterior. Desde 14 países llegan a diario cartas que
reclaman la "liberación" de presuntos detenidos
políticos que ni siquiera han estado como turistas en el
país. Las cartas, (1,956 en dos meses) se parecen sugestivamente.
Algunos de sus detalles, la impresión, por ejemplo, revelan
que detrás de ellas se mueve una poderosa organización
con ramificaciones en todo el mundo. Aquí están las
pruebas".
A principios de 1977
en Alemania existían muchos grupos de solidaridad activos
en denunciar las violaciones a los derechos humanos en Argentina,
así como para boycotear el mundial de futbol de 1978 a través
de la campaña denominada "Futbol y Tortura", que
posibilitó la denuncia del terrorismo de estado que se venía
cometiendo en ese país.
La Asociación
"Kinderhilfe Lateinamerika" juntamente con militantes
de amnistía Internacional organizó giras por Alemania
de representantes de las Madres de Plaza de Mayo. Posteriormente
"Kinderhilfe Lateinamerika", que asumió la coordinación
del trabajo de solidaridad con Argentina, organizó por mas
de 18 meses, entre 1977 y 1978 una marcha mensual de protesta, delante
de la embajada Argentina en Bonn, solidarizándose con las
madres y los familiares de los desaparecidos, a quienes se les había
prohibido protestar frente a la casa de gobierno en Buenos Aires.
La reacción de los diplomáticos argentinos a estas
protestas, con el apoyo de la policía alemana fue algunas
veces brutal. Una vez se generaron enfrentamientos con la
policía, que vino inmediatamente con porras y perros y nos
ahuyentaron y dispersaron. Tres mujeres fueron detenidas. Esa vez
vivimos un acontecimiento para el cual no estuvimos preparados.
Nadie esperaba tal reacción. Para muchos era un choque. El
resultado fue que nos dijimos que ahora que sí. Fue un salto
en la evolución del grupo".
En Essen estudiantes
de la Universidad vendieron 68 litros de su sangre y entregaron
el dinero obtenido a las madres de la Plaza de Mayo, que luchaban
por saber el destino de los desaparecidos y recuperarlos con vida
. En muchas otras ciudades de Alemania militantes de amnistía
internacional y miembros de las iglesias catolica y evangélica,
además de repartir globos con los símbolos oficiales
del mundial de futbol, ofrecieron obras de teatro y música
con críticas a la dictadura argentina.
Los activistas de solidaridad
tenían que enfrentarse a la maquinaria propagandística
contratada por la dictadura militar, así como a sus aliados
locales, entre ellos el periódico "Bild am Sonntag"
y algunos funcionarios deportivos. El periódico sensacionalista
Bild am Sonntag publicó entrevistas realizadas en Buenos
Aires a supuestos " terroristas presos que reconocen no haber
sufrido nunca torturas", así como informes revelando
que las denuncias de desapariciones y asesinatos en Argentina atribuidas
a los militares son « pura propaganda de los países
socialistas ».
El entrenador de la selección
alemana de futbol, Helmut Schön después de un viaje
a Argentina declaró que el no vio nada en Argentina que le
lleve a decir que allá existe una dictadura. Asimisno, el
presidente de la Confederación alemana de futbol, Hermann
Neuberger, declaró públicamente que si los argentinos
no hubiesen logrado estabilizar su país, desde marzo de 1976
(fecha del golpe militar) no habrían podido realizar el campeonato
mundial de Futbol de 1978. " Neuberger, además exigió
que se considere al deporte como algo neutral, ajeno a la política.
Secuestro y asesinato
de Elisabeth Käsemann
El caso de Elisabeth
Käsemann, una Trabajadora Social alemana, símbolo de
la generación de 1968, que dedicó mas de seis años
al servicio de los marginados en Buenos Aires, y que fue secuestrada
y asesinada por efectivos militares, revela tanto la barbarie militar
argentina como la negligencia del servicio diplomático alemán
en la Argentina de aquellos años.
Elisabeth Käsemann
fue secuestrada en la noche del 8 al 9 de marzo de 1977 en Buenos
Aires. Pocos días después en Alemania se levantaron
muchas voces reclamando el respeto de su integridad física
y su presentación ante un tribunal que esclarezca su situación
legal. Tres semanas después el Ministerio de Relaciones Exteriores
de Alemania informa que en la embajada alemana en Buenos Aires se
desconoce a Elisabeth Käsemann, pese a que anteriormente ella
había tramitado alli su pasaporte.
Elisabeth Käsemann
fue vista varias semanas dentro de los centros clandestinos de detención
"Camo Palermo" y El Vesubio" por las también
prisioneras Elena Alfaro y Ana Di Salvo, quienes sobrevivieron a
la dictadura.
Los militares tuvieron
detenida a Elisabeth Käsemann hasta la noche del 23 de mayo
de 1977, cuando juntamente con otras 15 personas la sacaron del
campo de concentración para ser asesinada al día siguiente
en un simulacro de enfrentamiento con presuntos guerrilleros, en
el lugar denominado "Monte Grande", como lo informó
después el general Carlos Guillermo Suárez Mason,
comandante del Primer Cuerpo del Ejército. Suárez
Mason tenía jurisdicción sobre el tenebroso grupo
de Tareas 3.3/2, con sede en la ESMA, y el Batallón de Inteligencia
601, desde enero de 1976 hasta enero de 1979.
Elisabeth Käsemann
fue asesinada con disparos por la espalda, desde muy corta distancia.
Las balas le destruyeron el corazón, según comprobaron
médicos legistas de Tübingen.
De acuerdo a informes
confiables, hubo negligencia de funcionarios del Ministerio alemán
de Relaciones Exteriores, así como de la embajada alemana
en Argentina, que ignoraron las urgentes demandas de la familia
Käsemann, los organismos de derechos humanos y de la Iglesia
Evangélica para rescatar a Elisabeth de las garras de la
dictadura argentina.
La contradictoria actuación
de algunos sectores de la colectividad alemana en Argentina misma
perjudicó la atención a los casos de los secuestrados
y desaparecidos que hubiera posibilitado salvar algunas vidas. El
embajador de Alemania en Argentina, Jörg Kastl declaró
que fue criticado por miembros de la colectividad alemana en Argentina,
que rechazaban sus gestiones en favor de detenidos de la dictadura:
"en el Club alemán me dijeron que los negocios eran
más importantes que mi reclamo por esa gente de izquierda",
aseguró.
En octubre de 1977, cuando
continuaba la desaparición de ciudadanos alemanes en Argentina,
el embajador en Buenos Aires Joerg Kastl fue reemplazado por el
embajador Joachim Jaenicke. Este cambio fue interpretado como un
descontento del Ministerio Federal de Relaciones Exteriores con
la forma en que Kastl manejó el caso del secuestro y el posterior
asesinato de Elisabeth Käsemann. Sin embargo, pese al cambio
de embajador, las cosas no mejoraron para los familiares de los
desaparecidos alemanes, que siguieron sintiendo el abandono y la
desprotección de los diplomáticos y el gobierno alemán.
Justicia si, pero más
allá de las fronteras
Aunque han transcurrido
más de 24 años desde que empezaron las sistemáticas
violaciones a los derechos humanos en Argentina, y a pesar de que
se han promulgado leyes de amnistía para favorecer a los
represores, las graves heridas que produjo la dictadura militar
siguen abiertas, revelando la inconclusa transición a la
democracia, que ignoró el clamor por la verdad y la justicia
reclamado indesmayablemente por los familiares de los desaparecidos.
Con toda razón
el escritor argentino-alemán Osvaldo Bayer proclamó:
" La sociedad argentina quedó sucia y estará
sucia para siempre...Podríamos definirnos como una sociedad
que comparte su mesa y su lecho con verdugos pagados que mataron
y robaron a sus víctimas e hicieron desaparecer sus cadáveres
colocándolos en nuestros roperos...Y nosotros, nada, nos
hemos acostumbrado al olor a podrido que se expande en el país
de la obediencia debida y del punto final.
En vista de los infructuosos
resultados de las acciones legales ante el poder judicial argentino,
maniatado por la supervivencia de fiscales y jueces que colaboraron
con la dictadura, y por sus leyes de autoamnistía, los familiares
de los desaparecidos y los organismos de derechos humanos apelaron,
igual que antes, a la solidaridad internacional para tratar de alcanzar
fuera de sus fronteras nacionales la verdad y la justicia que se
les negó en el país.
Así como anteriormente
se habían iniciado procesos penales contra militares argentinos
en España, Italia y Francia, por la desaparición de
ciudadanos de estos países en Argentina, en mayo de 1998
en Alemania también comenzó un proceso penal similar,
impulsado por un grupo pluralista de organismos de derechos humanos
y entidades de las iglesias católica y evangélica
que respondieron positivamente al desafío planteado por los
familiares de los alemanes desaparecidos en Argentina.
Realmente el inicio de
acciones legales en Alemania lo esperaban no sólamente los
familiares de los desaparecidos, sino también los impulsores
de los procesos penales en España e Italia. En octubre de
1996, durante una Audiencia Pública convocada por la Subcomisión
de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, en Bruselas, los representantes
de los organismos que desarrollan los juicios en España e
Italia le explicaron a un activista del Centro de Derechos Humanos
de Nürnberg, que en estos países tanto los jueces como
los fiscales no se atrevían a dar pasos mas audaces contra
los militares argentinos acusados, porque esperaban una señal
positiva de Alemania en esa dirección. Argumentaron que el
peso político y económico de Alemania era decisivo
para acciones de presión comunes. Al final quedó la
promesa de trabajar para impulsar un proceso penal en Alemania.
Aparentemente no exageraban
los españoles e italianos. Cuando en marzo de 1998 se constituyó
formalmente la Coalición contra la Impunidad en Argentina,
con sede en la ciudad de Nürnberg, este solo hecho produjo
algo más que un temblor en el gobierno del presidente Menen.
Los medios informativos argentinos informaron que el gabinete ministerial
fue convocado de emergencia para trazar la estrategia que se iba
a seguir frente a los juicios en Europa. El diario "Clarin"
tituló la noticia; "Encuentro reservado de Ministros.
Estrategia del gobierno para neutralizar al juez Garzón".
En el comentario agregó: "El gobierno tuvo que salir
a tomar decisiones en este tema, de cara a la preanunciadas causas
que se abrirán contra militares argentinos en Alemania -mas
la existente en Italia. para investigar sobre violaciones a los
derechos humanos de ciudadanos de esos dos países, entre
1976 y 1983.
Los miembros del Centro
de Derechos Humanos de Nuremberg se movilizaron entre setiembre
de 1997 y febrero de 1998 para organizar la Coalición contra
la Impunidad, con la participación de varios organismos solidarios
que asumieron el reto de trabajar por el esclarecimiento del caso
de los alemanes desaparecidos en Argentina. También le solicitaron
al Instituto Max Planck para Derecho Penal Extranjero e Internacional,
de Freiburg, que elaborara un dictamen jurídico acerca de
las posibilidades que ofrece el derecho penal alemán para
juzgar a personas de otra nacionalidad por delitos cometidos contra
ciudadanos alemanes residentes en el exterior.
El Dictamen del Instituto
Max Planck para Derecho Penal Extranjero e Internacional fue elaborado
por un equipo de juristas dirigido por el Dr. Kai Ambos, y respondió
a la pregunta siguiente: "Existe para la República Federal
de Alemania una posibilidad de persecusión penal de miembros
de organismos argentinos por delitos de "desaparición"
cometidos en ese país durante el período de la dictadura
/1976-1983), a pesar de disposiciones nacionales de exclusión
de pena (normas de impunidad)? El dictamen resultó positivo,
estableciendo que el Código penal alemán si permite
enjuiciar a miembros de las fuerzas de seguridad de Argentina por
delitos cometidos en ese país contra ciudadanos alemanes.
En el Dictamen se afirma
que de acuerdo al derecho alemán, por ejemplo el artículo
7, inciso 1 del Código Penal, si se puede sancionar penalmente
en Alemania los delitos de secuestro, tortura, desaparición
forzada, o asesinato cometidos por miembros de las fuerzas policiales
o militares argentinas contra ciudadanos alemanes en ese país.
También establece que las leyes de impunidad decretadas en
Argentina "no se oponen a la aplicabilidad del derecho penal
alemán en relación con esta disposición".
Algunas personas que
en la década de los 70 y los 80 lucharon en favor de los
desaparecidos alemanes en Argentina, y que en los últimos
años se hallaban algo escepticos respecto al sentido de su
lucha, al conocer los nuevos esfuerzos recuperaron sus energías,
renovaron sus fuerzas y se incorporaron al trabajo de la Coalición
contra la Impunidad. La frustración que significó
el estancamiento de la denuncia formulada en 1983 contra el Ministro
alemán de Relaciones Exteriores Hans-Dietrich Genscher, por
falta de ayuda en situaciones de emergencia, pesaba mucho en el
ánimo de aquellos en en los 70 y 80 lucharon en Alemania
contra las violaciones a los derechos humanos en Argentina.
Escepticismo versus
cooperación
La Coalición consideró
importante contar con el apoyo de las fuerzas políticas representadas
en el congreso alemán, por lo cual, antes de presentar formalmente
las denuncias penales encargó a algunos de sus miembros contactarse
con cada una de las fracciones parlamentarias. Una de las reuniones
mas difíciles fue con una parlamentaria del FDP, (Partido
Liberal) la doctora Irmgard Schwaetzer, quien luego de escuchar
la propuesta acerca del juicio contra los responsables argentinos
por la desaparición de los ciudadanos alemanes en ese país,
argumentó prácticamente en defensa del Estado y el
gobierno de Argentina.
La parlamentaria sostuvo
que no consideraba aceptable empezar un juicio contra los militares
argentinos, porque la República Federal de Alemania no tiene
razón para atribuirse el derecho de desconocer leyes de estados
soberanos y que han sido promulgadas por gobiernos democráticos.
Explicó que en Argentina ya existían leyes de Amnistía
que protegían a los responsables de las violaciones a los
derechos humanos y recalcó que esas leyes fueron dictadas
por gobiernos elegidos democráticamente.
La ex ministra y parlamentaria
concluyó su argumentación señalando que ella
no acepta como positivas las presiones o sanciones económicas
sobre otros estados, porque perjudican sobretodo a la población
de menos recursos. Este mismo discurso, de no molestar a la
democracia argentina" lo volveríamos a escuchar días
después en nuestras reuniones con funcionarios del Ministerio
alemán de Relaciones Exteriores. El modelo de trabajo de
simpatía tácita impuesto por el ex Ministro Hans-Dietrich
Genscher en las décadas de los 70 y 80 está todavía
muy arraigado en la diplomacia alemana responsable de la relación
con Argentina.
Por otro lado, en nuestro
trabajo de lobby político a favor de la verdad y la justicia
para los familiares de los desaparecidos en Argentina, nos fue imposible
reunirnos con representantes de los partidos social-cristianos CDU-CSU,
que sólo se limitaron a facilitarnos un encuentro con una
asistente de un congresista de esa fracción, que escuchó
nuestros argumentos y manifestó su apoyo moral a la Coalición.
Quienes desde el inicio
si se mostraron interesados en apoyar los esfuerzos de la Coalición
contra la Impunidad fueron, el PDS (Socialistas democráticos),
Die Grünen (Los verdes) y el SPD (Socialdemócratas),
que se reunieron con los familiares que vinieron desde Buenos Aires
para la entrega de las denuncias penales. Las fracciones parlamentarias
de los Verdes y los socialdemócratas nos apoyaron financiando
los costos del viaje a Alemania de las delegadas del Comité
de Familiares de los desaparecidos alemanes.
Los organismos de ayuda
social y derechos humanos de las iglesias evangélica y católica
de Alemania, como la Obra Diacónica y Misereor también
respondieron positivamente a los llamados de la Coalición
contra la Impunidad, apoyando la lucha por verdad y justicia en
Argentina, tal como lo habían hecho en años anteriores.
Audiencia contra la
Impunidad en Argentina
Como parte de la estrategia
para obtener el apoyo de la opinión pública durante
la entrega oficial de las denuncias penales, el 7 de mayo de 1998
la Coalición realizó en la Sala de la fracción
política de Los Verdes en el edificio del Parlamento alemán,
una Audiencia Pública con la participación de juristas,
activistas de derechos humanos, periodistas, funcionarios del gobierno
alemán, y políticos interesados en el tema. La mesa
fue presidida por el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez
Esquivel, y por miembros de la Coalición contra la Impunidad.
Invitamos también a representantes de los procesos en España
e Italia, que aportaron su experiencia de mas de dos años
de trabajo con el mismo objetivo de justicia para los casos de los
desaparecidos en Argentina.
El tan esperado reconocimiento
por parte del Ministerio alemán de Relaciones Exteriores,
de la participación de un agente del servicio secreto argentino
como colaborador de la embajada alemana en Buenos Aires en ese período,
confirma las sospechas y las críticas del Dr. Tino Thun quien
en esa Audiencia afirmó que " La política exterior
del gobierno alemán de aquel entonces (Schmidt/Genscher)
estaba caracterizada por la simpatía tácita frente
a la dictadura militar de Argentina y por una diplomacia silenciosa
completamente estéril cuando se trataba de la defensa de
los Derechos Humanos".
La discusión pública
en el Hearing sobre los hechos de la dictadura militar Argentina
y la pasividad del gobierno alemán de ese período,
así como la responsabilidad de apoyar el clamor de justicia
tuvo una notable repercusión en los medios de prensa nacionales
e internacionales.
Presentación
de las denuncias penales
El mismo día de
la Audiencia Pública los abogados, así como los familiares
de los desaparecidos alemanes y los líderes de la Coalición
entregaron las cuatro primeras denuncias penales al Ministerio Federal
de Justicia, con el pedido que lo hagan llegar a la Corte Suprema
en Karlsruhe, para que determine una Fiscalía competente
que investigue estos hechos acontecidos fuera de Alemania.
Dos meses después,
en julio de 1998 la Corte Suprema declaró a la Fiscalía
del tribunal territorial de Nürnberg-Fürth como competente
para investigar las cuatro denuncias presentadas por la Coalición
contra la Impunidad. Se eligió Nürnberg por ser esta
ciudad la sede de la Coalición. Además está
el significado simbólico de Nürnberg como lugar donde
se procesó a los líderes del nazismo, por sus delitos
contra la humanidad.
Con estas acciones, la
Coalición contra la Impunidad le estaba dando a la justicia
alemana la oportunidad de cumplir con su misión, aunque tardíamente,
pues los hechos criminales cometidos en Argentina, contra alemanes
o descendientes de alemanes, deberían de haberse investigado
en ese mismo período.
Recien a partir de mayo
de 1998 la justicia alemana comienza a intervenir en el esclarecimiento
de los delitos penales cometidos contra ciudadanos alemanes o desendientes
de alemanes en la República Argentina. La Corte Suprema de
Alemania ha encargado a la Fiscalía del Tribunal Territorial
de Nürnberg-Fürth ocuparse de investigar estas denuncias,
que fueron presentadas por abogados en representación de
familiares directos de las víctimas. Aquí hay la esperanza
de que la justicia que por más de 20 años esperan
los familiares de los desaparecidos llegue por fin, aunque ya es
un poco tarde.
El misterioso mayor
Peirano"
Desde el inicio de las
actividades de la Coalición contra la Impunidad, un extraño
personaje atrajo mi interés. Se trataba de la historia de
un militar argentino, miembro del Servicio de Inteligencia del Ejército,
SIDE, que había trabajado con la embajada alemana en Buenos
Aires para ayudar" a esclarecer el destino de los desaparecidos.
Ningún familiar de los alemanes desaparecidos, que mantienen
actualmente contacto con la Coalición contra la Impunidad,
conoce algún resultado positivo del trabajo en aquella época
del mayor Peirano" o de los diplomáticos alemanes
en Buenos Aires. Nunca se supo si efectivamente el mayor Peirano"
contribuyó a rescatar a algún secuestrado o desaparecido.
La referencia a este
militar aparecía en varios documentos, especialmente en los
testimonios que entre 1976 y 1983 ofreció la esposa de una
de los desaparecidos, así como en recursos de Hábeas
Córpus presentados en ese período. La información
estaba incompleta. Aparentemente se le dio muy poca importancia,
pese a que se lo vinculaba con el tenebroso Batallón
601", del SIDE, un cuerpo militar especializado en operaciones
psicosociales, infiltración en los grupos opositores, falsificación
de documentos, secuestros y chantajes millonarios, así como
en numerosos asesinatos selectivos.
No existían mayores
alusiones al "mayor Peirano" en los documentos de respuesta
de la justicia argentina y mucho menos en los de la administración
alemana. Pero la información parecía fidedigna, confiable.
Reuní varios documentos que se referían a este misterioso
personaje. Luego, en febrero y en mayo de 1998 en reuniones formales
pregunté a los funcionarios del Ministerio Federal de Relaciones
Exteriores de Alemania si sabían algo acerca de este mayor
Peirano". En las dos entrevistas sostenidas en Bonn los oficiales
del estado alemán negaron conocer algo sobre este oficial
argentino. Aún trataron de convencerle a una de las testigos,
que entre los años 1976 y 1983 había hablado en varias
ocasiones con este personaje dentro de la embajada alemana, de que
se estaba equivocando, confundiendo, ya que esa información
no podría ser real.
Sin embargo, en los meses
siguientes surgieron más evidencias acerca de las actividades
del "mayor Peirano", así como de otros personajes
militares argentinos que atendieron las demandas de los familiares
de los desaparecidos en la propia sede de la embajada alemana en
Buenos Aires. A fines de 1998 la Coalición volvió
a insistir con el tema, con la esperanza de que el cambio de gobierno
en Alemania significara también mayor cooperación
de los oficiales del Estado con los esfuerzos en favor de la verdad
y la justicia para los familiares de los desaparecidos en Argentina.
Sorpresivamente, en enero
de 1999 el Ministerio alemán de Relaciones Exteriores reconoció
en una carta que efectivamente durante los años de la dictadura
militar la embajada aceptó la cooperación del mayor
Peirano", con la esperanza de que posiblemente a través
de su mediación se iba a ayudar a esclarecer el destino de
los desaparecidos alemanes o con ascendencia alemana. " El
Ministerio de RR.EE. sostuvo claramente que "un "comandante
Peirano" nunca ha sido miembro de la embajada alemana en Buenos
Aires.
Esta vez la noticia produjo
otro temblor en Alemania y en Argentina, ya que oficialmente se
aceptaba como cierta la denuncia que por tantos años habían
formulado algunas de las señoras de la Comisión de
Familiares de los desaparecidos alemanes sin que se les prestara
importancia ni se investigara al respecto. Algunos medios de comunicación
argentinos presentaron la noticia con titulares muy fuertes, como
lo hizo Página 12: Colaboración alemana con
el genocidio argentino". La agencia de Noticias Reuters tituló
su información: "Embajada Alemania en Argentina habría
colaborado con dictadura". El diario Clarin tituló:
"Alemania reconoce sus culpas. Como actuó durante la
dictadura »" En Alemania, el periódico "Die
Welt" aludió a la presencia de un carnicero"
dentro de la embajada alemana.
El Presidente Alemán
Roman Herzog, quien se aprestaba a viajar a Argentina solicitó
al Ministerio alemán de Relaciones Exterires que se aclarara
si efectivamente la embajada alemana en Buenos Aires había
aceptado trabajar con el mayor Peirano", y en qué
condiciones se aceptó dicha cooperación. Las exigencias
de organismos alemanes de derechos humanos así como del periodismo
alemán y argentino determinaron que el Vice Ministro de RR.EE.
Ludger Volmer fuera incorporado a la delegación oficial que
iba a viajar a Argentina acompañando al Presidente Herzog,
a fin de responder a los asuntos concretos relacionados al tema
de los alemanes desaparecidos en Argentina.
Ya en Argentina, el Presidente
Herzog informó que había pedido a RR.EE informaciones
sobre el mayor Peirano, y anunció que él personalmente
se comprometía a buscar la verdad sobre este asunto. También
ofreció la apertura de los archivos de la embajada alemana
en Argentina, a fin de cooperar con la búsqueda de la verdad.
Pocos días después,
el diario argentino Página 12" tras un eficiente
trabajo de investigación reveló la identidad del "mayor
Peirano" a quien identificó como Carlos Antonio Españadero,
ex oficial del SIDE. Españadero reconoció haber trabajado
dentro de la embajada alemana en Buenos Aires, atendiendo las reclamaciones
de los familiares de los desaparecidos de esta nacionalidad. El
diario Página 12 públicó una foto de Españadero,
que fue reconocido por algunas de las señoras alemanas que
se habían reunido con él en los años de la
dictadura militar.
Más tarde, en
julio de 1999 el "Mayor peirano" declaró a la revista
argentina "Tres Puntos" que su función en la embajada
alemana "consistía en tomar contacto con los familiares
de los desaparecidos de ese origen. Después informaba al
ejército sobre cada situación y en base a esos informes
se decidía que hacer en cada caso. Si el detenido estaba
comprometido con el terrorismo no se lo salvaba.." Peirano
agregó: "si yo denunciaba algo mi jefe me arrancaba
la lengua. Además las denuncias no servían de nada".
Luego aclaró que según sus investigaciones acerca
de cuarenta casos de desaparecidos de origen alemán, "ninguno
de ellos era terrorista".
Carlos Españadero
(alias "Peirano) también aseguró que su función
no consistía en investigar quienes eran los responsables
de las desapariciones, ya que "el gobierno de ningún
modo hubiera aceptado semejante cosa", recalcó. "Peirano"
sostuvo que sólo está dispuesto a comparecer frente
a un juez "si se parte de la base de que yo estaba en un ejército
y de que ese ejército estaba en guerra". El mayor
Peirano" puede ser un testigo clave en el caso del secuestro
y desaparición de Jorge Federico Tatter, así como
en el secuestro y asesinato de Elisabeth Käsemann.
Los avances de las investigaciones
sobre los cuatro casos presentados en el mes de mayo de 1998 ante
la justicia alemana también repercutieron muy positivamente
en los tribunales argentinos, que se sintieron alentados a reiniciar
investigaciones o a acelererar las que ya estaban en curso. Varios
de los jefes militares acusados en Alemania actualmente se encuentran
presos en Argentina, por el robo de niños de las víctimas,
y apropiación de sus bienes.
En marzo de 1999, pocos
días después de la visita del Presidente Herzog a
Argentina, se identificó a los secuestradores de la hija
de Rubén Santiago Bauer y su esposa Susana Beatriz Pegoraro,
quien al momento del secuestro, el 18 de junio de 1977 se hallaba
embarazada de cinco meses. La bebe nació en el campo de concentración
clandestino de la Escuela de Mecánica de la Armada, ESMA.
El suboficial de la Armada Policarpo Luis Vásquez se apropió
de la niña de los Bauer, y la inscribió como hija
propia, bajo el nombre de Evelyn Karina, quien hoy tiene 22 años
de edad y nunca pudo ver a sus padres reales, quienes siguen desaparecidos.
El retorno de los represores
La violencia policial
y militar al estilo de los años de la dictadura continuó
repitiendose en Argentina en pleno auge democrático, tal
como lo informó en noviembre de 1998 la Coordinadora contra
la Represión Policial e Institucional, CORREPI, que denunció
470 homicidios cometidos por las fuerzas de seguridad de Argentina
entre los años 1983 y 1998. Estos homicidios fueron ejecutados
en los llamados hechos de "gatillo fácil", y presentados
falsamente como "enfrentamientos". Igualmente los casos
de secuestros de niños, aunque ahora sin una intencionalidad
política, se siguen repitiendo en estos años, tal
como lo revela la Interpol de Argentina, que en su página
en internet presenta las fotos de 30 niños desaparecidos
en Argentina en el período reciente
Los esfuerzos jurídicos
y políticos en Europa, para sancionar las violaciones a los
derechos humanos en Argentina, produjeron una reacción violenta
en sentido contrario dentro de los sectores policiales y militares
afectados por los procesos.
Amenazas de muerte
En mayo de 1998, unos
días antes de la entrega de las primeras denuncias en Alemania,
dos familiares de los desaparecidos alemanes recibieron en sus casas
amenazas de muerte a través de misteriosas llamadas telefónicas
y mensajes con música fúnebre en el contestador automático.
Los mensajes intimidatorios se repitieron en varias ocasiones antes
del viaje a Alemania.
Cuando estos familiares
denunciaron las amenazas de muerte ante funcionarios del Ministerio
alemán de Relaciones Exteriores, alli les aconsejaron ir
a la policía a poner las denuncias respectivas, « ya
que Argentina es un estado democrático, y alli se tiene que
investigar. ». Los familiares se negaron a acudir a la policía,
pues entre ellos se han identificado a algunos personajes vinculados
a los casos de tortura y desaparición que ellas denunciaron
ya hace varios años.
Los represores de la
dictadura, no solo siguen actuando dentro de las Fuerzas Armadas,
sino que también en algunos casos ocupan cargos públicos.
Por ejemplo, el general Antonio Domingo Bussi, quien está
acusado de haber cometido 600 desapariciones forzadas, logró
ser elegido Gobernador de la ciudad de Tucumán. Más
tarde fue elegido Diputado de la Nación, pero no pudo asumir
esa función, por el rechazo unánime que provocó
incorporar al parlamento a un conocido represor, procesado por delitos
de tortura y robo.
Atentado en Argentina
contra el coordinador de la Coalición
En el mes de noviembre
de 1998, cuando ya habían avances en nuestras denuncias en
Alemania, yo mismo fui asaltado, golpeado y amenazado de muerte
en Argentina, a donde había viajado en mi condición
de Coordinador de la Coalición contra la Impunidad. El 12
de noviembre de 1998 viajé a Buenos Aires, acompañado
por un abogado de la Coalición y una representante de los
grupos alemanes de solidaridad con Argentina. Al llegar a Buenos
Aires fuimos recibidos por representantes de las diversas organizaciones
no Gubernamentales de Derechos Humanos de Argentina que forman el
Comité Pro Apoyo al Juicio en Alemania. Después nos
reunimos con miembros del Poder Judicial, diputados de la Alianza
opositora FREPASO (Frente País Solidario) y senadores de
la Unión Cívica Radical, la Comisión de DD.HH.
de la Cámara de Diputados, la Comisión de Derechos
y Garantías Ciudadanas de la Cámara de Senadores y
con líderes de los organismos de Derechos Humanos.
El martes 17 de noviembre,
después de reunirnos en la ciudad de La Plata con el Presidente
de la Cámara Federal, Leopoldo Schiffrin, miembros de la
Asamblea Permanente de DD.HH. y con políticos del FREPASO,
fui asaltado por varias personas que se desplazaban en dos autos
de color negro con lunas polarizadas y cuya intención era
intimidarme y robarme la documentación jurídica que
había reunido para ser utilizado en el proceso penal en Alemania.
Aproximadamente a las
11 de la noche, después de cenar con mis colegas alemanes,
tome un taxi para ir a mi alojamiento. Apenas subí al auto,
el chofer comenzó a hacerme varias preguntas relacionadas
al motivo de mi estadía en Argentina, las que yo respondí
de manera muy vaga, sin referirme al trabajo de la Coalición.
El taxista se esforzó en distraerme, a la vez que hacía
gestos raros frente al espejo retrovisor. Luego dos autos de color
negro rodearon al taxi siendo abordado por dos personas que rápidamente
me maniataron y golpearon fuertemente en la boca, en la nariz y
en la cabeza, a la vez que me amenazaban de muerte si les miraba
la cara.
No podía pedir
ayuda siquiera con gestos. Mientras me caía sangre de la
nariz, los asaltantes extraen mi pasaporte que revisaron cuidadosamente,
asi como mi billetera con dinero y documentos personales. Retiran
los pesos argentinos y dejan los 300 dólares que tenía.
Me golpean hasta atontarme pero quedé consciente de lo que
sucedía. Después revisan el maletín de trabajo
donde había guardaba los documentos jurídicos obtenidos
en los últimos dos días y de valor especial para el
juicio que llevamos en Alemania contra militares y policías
argentinos.
En mi portafolio tenía
por ejemplo, nuevas declaraciones de testigos, que después
de 22 años de silencio se habían animado a hablar
en relación a casos que la Coalición contra la Impunidad
deseaba presentar próximamente ante los tribunales alemanes.
Luego tratan de asfixiarme colocandome una toalla con un liquido
extraño en la nariz y la boca, ante lo cual empece a oponer
resistencia y traté de liberar mis manos. Los asaltantes
me respondieron con mas golpes en la cabeza y en la espalda, hasta
que llegamos a una zona oscura de Buenos Aires donde me arrojaron
del auto. Los asaltantes se quedaron con todo el maletín
y los documentos legales. Sólo me devolvieron mi pasaporte
y mi billetera con los dólares. El asalto y la retención
ilegal duró cerca de 40 minutos. Quedé con el tabique
nasal roto, con la espalda lesionada y contusiones en el cerebro
recibiendo tratamiento médico de un traumatólogo en
Argentina y luego por dos meses más en Alemania
De acuerdo a la policía
de Buenos Aires, el atentado fue cometido por "la mano de obra
desocupada", manera eufemística de referirse a las fuerzas
militares y policiales que actuaron durante los años de la
dictadura militar.
El asalto fue denunciado
por el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel como
un atentado político, y fue condenado inmediatamente por
la Cámara de Senadores de Buenos Aires, la Comisión
de DD.HH. de la Cámara de Diputados de Argentina, la Fundación
José Luis Cabezas, así como por varias organizaciones
nacionales e internacionales de Derechos Humanos.
La Fundación José
Luis Cabezas sostuvo respecto al atentado que "Estos operativos
montados por agentes especializados y a las ordenes de personajes
encumbrados de la política y el poder, siguen operando en
nuestra patria con las mas descaradas impunidades que nos podamos
imaginar. No existen jueces que las desbaraten, no existen políticos
que las enfrenten y no existe barrera para su accionar, muchas veces
protegido incluso por los propios policías que deben cuidarnos."
Agregaron que "Nuestro hijo fue asesinado mediante un operativo
similar".
Varios diputados del
Parlamento alemán, como Uta Titze-Stecher y Jörg Tauss
(SPD), y Hubert Hüppe (CDU) y del Parlamento europeo, como
Wolfgang Kreissl-Dörfler (Los Verdes), así como representantes
de las iglesias evangélica y católica de Alemania
enviaron cartas de protesta al gobierno argentino. Incluso la Confederación
Alemana de Cámaras de Comercio e Industria dirigió
una carta a su similar argentina exigiéndole la investigación
del atentado y planteándole que en programas futuros de cooperación
se evaluará el tema de los derechos humanos en el país.
Estado actual de las
denuncias presentadas en Alemania
Durante el año
1999 y el primer semestre del 2000 la Coalición contra la
Impunidad presentó nuevas denuncias penales por casos de
secuestro y asesinato cometidos en Argentina por miembros de las
Fuerzas policiales y militares. Hasta julio del 2000 la Coalición
había presentado denuncias por los casos de las siguientes
personas:
1. Gerardo Coltzau,
víctima de secuestro, lesión corporal y asesinato
en Buenos Aires el 26.05.1977.
2. Marcelo Weisz, víctima
de secuestro, lesión corporal y asesinato en Buenos Aires
el 16.02.1978.
3. Jorge Federico Tatter,
víctima de secuestro, lesión corporal y asesinato
en Buenos Aires el 15.10.1976
4. Betina Ehrenhaus,
víctima de Secuestro y lesión corporal, en Buenos
Aires el 05.8.1979.
5. Elisabeth Käsemann,
víctima de secuestro, lesión corporal y asesinato,
en Buenos Aires el 8.03.1977.
6. Alicia Nora Oppenheimer,
víctima de secuestro lesión corporal, y asesinato
el 31.07.1976 en Buenos Aires.
7. Juan Miguel Thanhauser,
víctima de secuestro, lesión corporal, y asesinato
el 18.07.1978 en Buenos Aires.
8. Walter Claudio Rosenfeld,
víctima de secuestro, lesión corporal y asesinato
el 16.10.1977
9. Leonor Gertrudis
Marx, víctima de secuestro, lesión corporal, y asesinato
en Buenos Aires el 21.08.1976.
10. Alfredo José
Berliner, Secuestro, lesión corporal y asesinato el 27.11.1979.
11. Claudio Manfredo
Zieschank, Secuestro, lesión corporal y asesinato, el 26.03.1976
12. Esteban Reimer,
secuestro y lesión corporal, en Buenos Aires, el 4.1.77.
(Esta denuncia fue asumida por la Coalición, después
de haber sido presentada por la Asociación de Abogados
Republicanos, un organismo miembro de la Coalición).
Todas estas denuncias
se encuentran en la etapa preliminar de investigaciones a cargo
de la Fiscalía del Tribunal Territorial de Nuremberg-Fürth.
Uno de los objetivos inmediatos del trabajo jurídico de la
Coalición es lograr que la Fiscalía de Nuremberg invite
a declarar a testigos de los diversos casos, y que las autoridades
judiciales emitan ordenes de captura internacional contra los principales
acusados argentinos, entre ellos los generales Videla y Suárez
Mason y el almirante Massera.
A manera de conclusión
La Coalición contra
la Impunidad en Argentina se ha propuesto realizar dentro de la
comunidad jurídica y política alemana, seminarios
y discusiones acerca del tema del Genocidio" como medio
de generar una mayor conciencia sobre los graves casos de impunidad
ocurridos en Argentina y en otros países de América
Latina.
La Coalición aspira
a que algunos de los Convenios internacionales de protección
de los derechos humanos, que Alemania ha suscrito, se conviertan
muy pronto en legislación nacional, que permita su aplicación.
Además, la Coalición
viene exigiendo a las autoridades alemanas la creación de
una Comisión de Expertos, una Comisión de esclarecimiento
histórico, que se encargue de revisar las relaciones de Alemania
con la última dictadura militar Argentina. Miles de personas
apoyan esta exigencia, a través de postales que se están
enviando tanto a la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento,
como al Ministro Federal de Relaciones Exteriores. Hay que aprender
del pasado y no repetir los mismos errores de cooperar o mantener
relaciones comerciales normales con las dictaduras.
Asimismo, juntamente
con las contrapartes de la Coalición en España, Francia,
Suecia, e Italia, tenemos interés en editar un libro blanco,
con las historias de los desaparecidos europeos en Argentina, que
permita una mas amplia sensibilización de nuestras sociedades.
Igualmente la Coalición
y los familiares de los desaparecidos en Argentina, esperan realmente
lograr la verdad y la justicia. Los familiares tienen derecho a
saber quienes fueron los autores del secuestro y la desaparición
de sus seres queridos. Asimismo demandan que se produzca una reparación
moral, reconociendo la honorabilidad de los desaparecidos, quienes
hasta ahora cargan sobre si la acusación de haber sido "terroristas
comunistas".
Ahora, en el año
2000 cuando la mayoría de las madres y familiares de los
desaparecidos alemanes en Argentina todavía están
vivos, el gobierno federal alemán debería apoyarlos
muy decididamente para que alcancen el objetivo de verdad y justicia
perseguido en mas de 24 años de lucha.
Para los familiares de
los desaparecidos, la verdad tiene un gran contenido terapeutico,
restaurador de la imagen del hijo, la hija o el padre ó el
esposo que desapareció en las nieblas del terrorismo de estado.
Saber el destino de sus seres queridos desaparecidos tiene también
un contenido catárquico, al operar como referente para la
elaboración del proceso de duelo, facilitando la despedida
del ser querido, según las creencias o costumbres familiares.
La constatación
del rol casi nulo de las autoridades alemanas en el pasado, en la
defensa de los derechos de sus connacionales secuestrados y desaparecidos
en Argentina, exige un cambio de esa política exterior, por
otra que priorice el compromiso abierto con la defensa de los derechos
humanos, por encima de los intereses económicos.
Debe concluir la vigencia
de aquella premisa que reduce la defensa de "los intereses
del pueblo alemán", a la defensa de los intereses de
"ciertas corporaciones alemanas" en perjuicio de la vida
y la dignidad de los ciudadanos dentro o fuera del país.
La Fiscalía de
Nuremberg tiene una oportunidad histórica de concretar la
justicia para los familiares de los desaparecidos, y así
contribuir al esfuerzo de terminar con la impunidad de los violadores
de los derechos humanos en Argentina. Hay muchas expectativas en
ese sentido, tanto en Argentina como en España, Francia e
Italia, donde también se está procesando a los respresores
argentinos.
Notas de Referencias:
"Anatomía
de un golpe". Informe de Alberto Amato, María Seoane
y Vicente Muleiro. Clarin, Buenos Aires 1.11.1998
2 "En el 76, desaparecer
o vivir era una lotería". Diario La Capital, Rosario
5 de junio de 1997. Pág. 16. Entrevista concedida al periodista
Jorge Levit
3 Veja, 17 de marzo de
1976. Págs. 42-44
4 El documento puede
leerse en la siguiente dirección: http://www.desaparecidos.org/arg/iglesia/des.html
5 De este campo de concentración
partieron muchos de los "Vuelos de la muerte" confesados
por el ex oficial naval Adolfo Scilingo.
6 La lista de desaparecidos
de origen alemán puede leerse en internet bajo la siguiente
dirección: http://www.desaparecidos.org/arg/coalicion/des.html
7 Convendría conocer
las opiniones de los embajadores de Alemania en Argentina en el
período de la dictadura militar. Año 1975: Jorg Kastl,
1977: Joachim Jaenicke, 1980 hasta 1983: Paul Verbeek.
8 Muchos años
después, en julio de 1999 Peirano, tras ser identificado
por periodistas del diario « Página 12 », declaró
a la revista « Tres Puntos » que su función no
consistía en investigar quienes eran los responsables de
las desapariciones, ya que "el gobierno de ningún modo
hubiera aceptado semejante cosa", recalcó.
9 El Informe Final de
CEANA se difunde en internet: http://www.ceana.org.ar/final/final.htm
10 En 1973 Schnurr recibió
en Argentina la Orden de Mayo, la mas alta condecoracion que se
otorga a un extranjero, por todos sus servicios prestados a las
fuerzas armadas de Argentina.
11 CONADEP, Informe Nunca
Mas, Págs. 69-74, Buenos Aires 1987.
12 Braylas / Feierstein
et al. Pág. 303.
13 Ibid, pág.
315
14 Revista Veja, 15.05.1985.
15 Bajo el título:
Argentinien Beethovens Fünfte, la revista alemana Der Spiegel
comenta como los militares golpistas, en dos meses de gobierno consolidan
un régimen de terror. En el artículo informan sobre
el secuestro de Klaus Manfred Zieschank. (Der Spiegel N° 24,
1976 Pág. 137)
16 Asociación
de Ayuda a los niños de América Latina". Fundada
en 1974 en Colonia, tenía en su Presidium de Honor, entre
otros a Heinrich Böll, Günter Wallraff, Martin Niemöller,
Walter Fabian, Helmut Gollwitzer y Dorothee Sölle.
17 Balsen y Rössel,
1986, págs. 483-484
18 Así lo contó
la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe
de Bonafini. Ver: "Menschenrechtsverletzungen in Argentinien
und die Deutsch-argentinischen Beziehungen, en EPD Dokumentation
N° 23/83, Frankfurt am Main, 24. Mai 1983. pág. 31
19 Dietrich Schulze-Marmeling,
Fußball und Razismus. 1993, pág. 168.
20 Tino Thun: Menschenrechte
und Aussenpolitik Bundesrepublik Deutschland-Argentinien 1976-1983.
Periferia Verlag, Bremen 1985. págs. 86-117.
21 Debe tenerse en cuenta
que un importante sector de la colectividad alemana mantenía
desde la década del 50 relaciones privilegiadas con altos
sectores militares. Incluso había personas que antes del
golpe de estado, en las fiestas del "Club alemán"
se jactaban de que sus hijos pasarían a formar parte del
nuevo gobierno, tal como ocurrió con los Hnos. Alemann, miembros
de una familia suiza-alemana.
22 A pesar de este grave
hecho del secuestro y asesinato de Elisabeth Käsemann, parece
ser que en 1978 algunos funcionarios de la embajada alemana todavía
continuaban con su actitud favorable a la dictadura Argentina. El
Presidente de la Asociación Alemana de Futbol, Hermann Neuberger,
les dijo a varios miembros de la selección alemana de futbol,
que había conversado con el embajador en Argentina, y que
"él no sabe nada sobre casos de alemanes torturados."
Así lo contó el jugador Rummenigge.
23 Diario Página
12, Buenos Aires, 28.02.1998, contratapa.
24 Ver: Clarin, Buenos
Aires 3.3.1998
25 El dictamen está
disponible en internet, en los idiomas alemán y español,
bajo la siguiente dirección: http://www.iuscrim.mpg.de
26 Posteriormente, en
mayo de 1998, en Argentina las leyes de Amnistía (Ley 23.492
"Ley de Punto Final" y la Ley 23.521, "Ley de Obediencia
Debida"), promulgadas en diciembre de 1986 y en junio de 1987,
respectivamente, fueron derogadas en mayo de 1998, mediante la ley
24.952.
27 Carta del Ministerio
Federal de Relaciones Exteriores de Alemania, del 6 de enero de
1999
28 Die Welt, edición
del 2.03.1999
29 Semanas después
el Viceministro de Relaciones exteriores, Ludger Volmer cumplió
su palabra de facilitar el acceso de los familiares de los desaparecidos
a los archivos conservados en la embajada alemana en Buenos Aires
sobre los casos denunciado en el período de la dictadura
militar.
Según algunos
de los familiares que revisaron sus actas, estas habían sido
previamente examinadas por abogados al servicio de la embajada alemana,
quienes habrían seleccionado lo que podría difundirse
sin acarrear mayores consecuencias jurídicas. Por otro lado,
a los familiares de los desaparecidos que revisaron sus actas, no
se les permitió fotocopiarlos, o revisarlos en compañia
de un abogado de confianza.
30 Revista trespuntos,
año 2, Número 104, Bs. as. 1 de julio de 1999, pags.
9-21.
31 La página puede
verse bajo : http://www.copyshow.com/interpol_arg/todos.html
Bibiografía recomendada:
Werner Balsen y Karl
Rössel , Hoch die Internationale Solidarität, Zur Geschichte
der Dritte Welt-Bewegung in der Bundesrepublik. Kolner Volksblatt
Verlag. Köln 1986.
Dietrich Schulze-Marmeling,
Wie Glaubwürdig ist der Deustche Fussbal? En: Fußball
und Razismus, Verlag die Werkstatt, Göttingen 1993.
CONADEP: Nunca Mas
Informe de la Comisión
Nacional sobre la Desaparición de personas
CONADEP, 15a. edicion.
EUDEBA. Buenos Aires, 1987.
Tino Thun: Menschenrechte
und Aussenpolitik Bundesrepublik Deutschland-Argentinien 1976-1983.
Periferia Verlag, Bremen 1985.
Kai Ambos: Posibilidades
de enjuiciamiento a los miembros de las Fuerzas Armadas Argentinas
por crímenes contra ciudadanos alemanes durante el período
1976-1983. Universidad Nacional del Litoral. Jurídica. Octubre
de 1998.
Elke Gryglefski et al:
Von Europa nach Lateinamerika. Nazis in Lateinamerika. Lateinamerika
Nachrichten N° 252/253, Berlin, Junio/Julio 1995.
Marisa Braylas, Daniel
Feierstein, Miguel Galante, Adrian Jmelnizky: Informe sobre la situación
de los detenidos-desaparecidos judíos durante el genocidio
perpetrado en Argentina.
Centro de estudios Sociales
de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas, DAIA:
Indice, Revista de Ciencias Sociales. Año XXXIX, N° 20,
abril del 2000. Páginas 297-361
FDCL: Fussball und Folter,
Argentinien WM ´78 Eine Dokumentation zur argentinischen Realität
vor dem Hintergrund der Fußballweltmeisterschaft 1978.
Mas informaciones sobre
el trabajo de la Coalición:
En español: http://www.derechos.org/diml/
En alemán: http://Ked-bayern.apc.de/menschen.htm
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