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Coalición contra la Impunidad en Argentina

En marzo de 1998, después de varios meses de consultas y trabajo preparatorio, varias organizaciones humanitarias cristianas y de derechos humanos fundaron en Alemania la "Coalición contra la Impunidad", que tiene como lema: "Verdad y Justicia para los desaparecidos alemanes en Argentina".

La Coalición contra la Impunidad trabaja por el esclarecimiento de las violaciones a los derechos humanos cometidos por la dictadura militar Argentina de 1976 a 1983 contra alemanes y descendientes de alemanes, y para llevar a los culpables ante los tribunales alemanes. Con este objetivo la Coalición contra la Impunidad ha presentado denuncias penales contra los responsables de los delitos de derechos humanos cometidos contra ciudadanos alemanes o con ascendencia alemana. Similares procesos están en marcha en España, Italia, Francia y Suecia.

Debido a las leyes de amnistia y "punto final", los violadores de los derechos humanos durante la dictadura militar no podían ser sancionadoss en Argentina hasta el 2005.Los secuestros y desapariciones, asi como los asesinatos de la dictadura no merecieron siquiera algún esfuerzo formal para que sean esclarecidos. La impunidad de hecho y de derecho es un desafio que superar a través de la justicia, para construir sociedades democraticas.

El derecho alemán abre posibilidades de enjuiciar a los responsables de delitos cometidos contra ciudadanos alemanes en el exterior. A través de este proceso las familias de los desaparecidos aspiran a lograr la verdad y la justicia que por tantos años se les viene negando en Argentina.

La Coalición contra la Impunidad es apoyada por el Premio Nobel de la Paz de 1980, Adolfo Pérez Esquivel, quien la primera semana de mayo de 1998, juntamente con dos representantes de la Comision de Familiares de los alemanes y descendientes de alemanes desaparecidos en Argentina, realizó una gira por Alemania, participando en la entrega de la denuncia penal por los primeros cuatro casos, asi como en la Audiencia Publica convocada para comprometer el apoyo de la opinion publica alemana.

Si desea mas informaciones escriba a Esteban Cuya. Coordinador de la Coalición


Lista de los alemanes y descendientes de alemanes desaparecidos o asesinados en Argentina entre 1976 y 1983

Durante el régimen dictatorial que gobernó Argentina entre 1976 y 1983 fueron secuestrados, desaparecidos o asesinados cerca de 30,000 personas, entre ellas unas cien de nacionalidad o ascendencia alemana. Aqui puede ver la lista completa.

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Dictámenes jurídicos

Los siguientes dictámenes fueron solicitados por la Coalición contra la Impunidad al Instituto Max Planck de Derecho Penal Extranjero e Internacional

1. "A pesar de las disposiciones nacionales de exclusión de pena:¿es legalmente posible que la República Federal de Alemania persiga penalmente a miembros de organismos estatales de Argentina por delitos que involucran la ‚desaparición de personas' cometidos en ese país durante el período de la dictadura militar (1976-1983)?"

Elaborado por el Dr. Kai Ambos, referente científico del Instituto Max Planck de Derecho Penal Extranjero e Internacional,
con la asistencia de: Colaborador científico Referendar Guido Ruegenberg , Colaborador científico Jan Woischnik. Freiburg im Breisgau, Marzo/Mayo de 1998.
Traducción de Susanne Durian

Texto completo

2. Dictamen sobre la siguente cuestión jurídica
"¿Deben ser considerados los por entonces integrantes de la Junta Militar
Argentina como autores mediatos del asesinato de Elisabeth Käsemann cometido
por las fuerzas de seguridad argentinas?"

Dominio del hecho por organización. La responsabilidad de la conducción militar argentina por la muerte de Elisabeth Käsemann

Solicitado por: "Coalición contra la impunidad", con sede en Núremberg, Alemania.
Autores: Kai Ambos, Privatdozent (profesor habilitado) Dr. iur, referente científico para derecho penal internacional e Hispanoamérica del Max Planck Institut für ausländisches und internationales Strafrecht y Catedrático interino de la Universidad de Freiburg.
Christoph Grammer, asistente científico del Max Planck Institut für ausländisches und internationales Strafrecht.
Traducción de Eugenio C. Sarrabayrouse, Universidad de Buenos Aires.
Freiburg i. Br, 9 de setiembre de 2002

Texto completo


Comentario Jurídico sobre el Concepto de "Genocidio" Dr. Eduardo S. Barcesat


Exposición: Fútbol y Derechos Humanos

En el 2006, a treinta años del sangriento golpe militar en la Argentina, se realiza la Copa Mundial de Fútbol en Alemania. Han pasado casi tres décadas y todavía no han cicatrizado las heridas de las víctimas y familiares que sobrevivieron a la dictadura. La exposición de la Coalición contra la Impunidad muestra de qué manera los militares instrumentalizaron el Mundial de 1978 en su propio país para mejorar su reputación y las pocas gestiones en contra que realizara en su momento la Asociación Alemana de Fútbol (DFB).

La Copa Mundial 1978 debía servir a los militares argentinos para presentar al mundo la imagen de un país "potencia", de una "verdadera" Argentina, muy diferente de la que se mostraba en algunos medios periodísticos que denunciaban los crímenes de la dictadura. Es así como miles de personas llegaron de todo el mundo a la Argentina para jugar al fútbol "en paz". Pero en la propia capital del país, en Buenos Aires, los centros clandestinos de tortura se encontraban a sólo unos cientos de metros de los estadios de fútbol. Varios ex-detenidos han llegado a contar que podían escuchar desde sus celdas los gritos y cantos de los hinchas .

Ver texto completo (Doc. Word)


Descripción de algunos casos presentados ante la justicia alemanaJulio 1999)

Abogado litigante: Wolfgang Kaleck, de Berlin

 Secuestro-desaparición de Alicia Nora Oppenheimer

Secuestro-desaparición de Juan Miguel Thanhauser

Secuestro-desaparición de Walter Claudio Rosenfeld

Secuestro-desaparición de Leonor Gertrudis Marx


Secuestro-desaparición de Alicia Nora Oppenheimer

Alicia Nora Oppenheimer nació el 2 de febrero de 1954 en Rivadavia, Argentina. Es hija de Alfred Oppenheimer (nacido el 28.12.1919 en Altenlotheim, Alemania) y Olga Oppenheimer (nacida el 5.03.1926 en Buenos Aires, Argentina). Alfred Oppenheimer tuvo que abandonar Alemania en los años 1935-36 a raíz de la persecución de los judíos por parte de los Nazis y se exilió en Argentina. El 11 de marzo de 1948 Alfred se casó con Olga Oppenheimer en Argentina.

Alicia Nora estudiaba derecho y se espezializaba en derecho laboral. Su actitud humanista le llevó a comprometerse políticamente y a trabajar en las villas miserias de Buenos Aires.

La mañana del 31 de julio de 1976 dos policías civiles preguntaron por Alicia Nora en su centro de trabajo en la empresa IL-AR (la Pampa 2475, barrio Belgrano, Buenos Aires). Después de identificarla la arrestaron para "la aclaración de un asunto", según dijeron.

El siguiente día (un domingo), la familia Oppenheimer recibió una llamada telefónica de una personas desconocida. Luego le pasaron el teléfono a Alicia quien les dijo: "Mama, no sé donde estoy. No me hacen nada. El lunes regreso a casa." Esas llamadas se repitieron en los días siguientes y la detenida pidió que no se dijera nada sobre su secuestro, en la esperanza de ser liberada en los próximos días. El 2 de agosto de 1976 la señora Oppenheimer presentó un habeas corpus ante un juez de la ciudad de Buenos Aires. El 1 de junio 1977 el Sr. Jorge B. Llompart, Secretario del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Criminal y Coreccional No. 4 de la Capital Federal notificó a la Sra. Olga de Oppenheimer que su recurso de habeas corpus fue reachazado según resolución del Juez Nacional Norberto A. Giletta.

La señora Oppenheimer se puso en contacto el 18 de agosto de 1976 con el Ministerio del Interior Argentino donde se investigaba el caso de su hija (No 184840). El 2 de noviembre de 1976 Alicia Nora llamó por última vez a su familia. A diferencia de las llamadas anteriores no le dio a su madre ninguna esperanza y estaba llorando por teléfono.

La señora Oppenheimer preguntó por el paradero de su hija en el cuartel de las fuerzas armadas, con sede en Buenos Aires, el que entonces estaba bajo la orden del General Carlos Suárez Mason. Un sargento de esa unidad telefoneó varias veces a la señora Oppenheimer y le aseguró que su hija estaba bien. Olga Oppenheimer se dirigió por escrito el 13 de enero de 1977 al dictador Videla. Formuló varias peticiones ante el tribunal en 1977 y 1979, todas las cuales quedaron sin contestar.

El caso se denunció ante la Embajada Alemana.


Secuestro-desaparición de Juan Miguel Thanhauser

Juan Miguel Thanhauser nació el 21 de septiembre de 1945 en Argentina. Es hijo de Kurt Thanhauser (nació el 09.04.1915 en Konstanz) y Lotte Thanhauser (nació el 19.09.1925 en Francfort/Meno). A consecuencia de la persecución nazi la señora Thanhauser emigró en 1937 de Alemania a Argentina. Kurt Thanhauser ya había emigrado en 1933 a España y abandonó la Península Ibérica después del fin de la Guerra Civil en 1936 rumbo a Argentina.

Juan Miguel estaba empleado, en el momento de su desaparición, en la empresa "Transworld Electronics" y compartía su habitación en la calle Vieytes 826 en Buenos Aires con su amigo Martín Vazquez. Ya que no apareció el 18 de julio de 1978 en una cena a la que había quedado en participar con sus padres, ellos le buscaron en su cuarto en la calle Vieytes 826. Aquí se enteraron que su hijo, así como Martín Vazquez, fueron detenidos por agentes policiales en dos días consecutivos. Un día después de la última detención el cuarto fue vaciado por los agentes policiales.

Se pudo comprobar por declaraciones de testigos que Juan Miguel Thanhauser, junto con Martín Vazquez y un tercer amigo, Guillermo Morali, aparecieron el 22 de julio de 1978 en el centro de detención "Vesubio". Este centro de detención se encontraba en el cruce de las carreteras Richierri y Camino de Cintura, en el distrito La Matanza, provincia de Buenos Aires. Fue construído en un terreno de la autoridad penitenciaria federal. "Vesubio" estaba al mando del I. Cuerpo de las fuerzas armadas (Buenos Aires) cuyo jefe supremo era el general Carlos Suárez Mason. Según declaraciones de Jorge Federico Watts, un sobreviviente del centro de detención "Vesubio", allí fueron torturados Juan Miguel y sus amigos. "Trasladaron" a los amigos alrededor de mediados de agosto de 1978. No existen datos sobre la estancia de Juan Miguel en otros campos de detención o en el régimen penitenciario legal.

El 22 de agosto de 1978 el Juez Nacional Héctor Vecino resolvió rechazar el recurso de habeas corpus interpuesto en favor de Juan Miguel Thanhauser. El caso se denunció también ante la Embajada Alemana, pero ninguna de las investigaciones del matrimonio Thanhauser ha dado resultado hasta hoy en día.

 Secuestro-desaparición de Walter Claudio Rosenfeld

Walter Claudio Rosenfeld nació el 21 de mayo de 1956 en Buenos Aires, Argentina. Es el hijo de David Rosenfeld (nacido el 28.12.1924 en Colonia) y Aida Kancepolki Rosenfeld. A raíz de la persecución nazi a los judios David Rosenfeld emigró en 1939 a Argentina.

Al momento de la detención Walter Claudio Rosenfeld estaba casado con María Cristina Mancuso. Vivían en la calle Almirante Brown 2159, 9f, en Mar del Plata, provincia de Buenos Aires. Walter Claudio estudiaba ciencias económicas en la universidad de Mar del Plata y su mujer estaba en el cuarto mes de embarazo.

Walter Claudio tenía buenas relaciones con sus padres que vivían en la capital federal. Al no dar ningunas noticias durante varios días sus padres se fueron a Mar del Plata. Allí se enteraron por los vecinos del joven matrimonio que fueron detenidos en su casa entre el 16 y el 20 de noviembre de 1979. Los vecinos confirmaron que en la detención habían participado agentes policiales uniformados. Los padres encontraron en el piso de su hijo solo estragos. Las investigaciones por el paradero de Walter Claudio y su mujer fueron infructuosas.

Más tarde sus padres se enteraron, a través de declaraciones de sobrevivientes del centro de detención "La Cacha", que aquí tenían preso a Walter Claudio Rosenfeld. "La Cacha" se encontraba en el barrio Olmos, distrito de La Plata, provincia de Buenos Aires, muy cerca de la carcel "Penal de Olmos". Allí Walter Claudio debe haber estado detenido entre el 29 de julio y el 19 de agosto de 1978. Según declaraciones de sus co-detenidos se encontraba en un estado físico y psíquico débil. Debido a las torturas crueles sufrió una pérdida de peso de 20 kg. y también perdió el control sobre la motriz y el esfínter. Gracias a los cuidados de sus compañeros de prisión pudo recobrar lentamente sus fuerzas. Después de su "traslado" no hubo ningún rastro de Walter Claudio Rosenfeld y su mujer.

El caso se denunció también ante la Embajada Alemana.


Secuestro-desaparición de Leonor Gertrudis Marx

Leonor Gertrudis Marx nació el 21 de junio de 1948 en Buenos Aires, Argentina.Es la hija de Jeremias Erico Marx (nacido el 19 de octobre 1908 en Maguncia) y Ellen Pincus de Marx (nacida el 24 de marzo de 1921 en Berlín). A consecuencia de la persecución nazi de los judíos, Jeremias Marx emigró en marzo de 1936 a Argentina. Por las mismas razones a principios de 1939 viajó la señora Ellen Pincus de Alemania a Argentina. El 11 de marzo de 1942 se casaron en Buenos Aires.

Leonor Gertrudis Marx era meteoróloga profesional. Como tal estaba trabajando como empleada civil en la aviación militar argentina hasta junio de 1976. Militó en el sindicato de los empleados civiles de la aviación militar (ATEPSA). Su sentido de justicia le llevó a criticar también asuntos internos en la administración de su centro de trabajo. Este compromiso fue la razón para su despedida laboral ocurrida en junio de 1976.

En su juventud Leonor Gertrudis se comprometió políticamente en el movimiento zionista y después en una organización peronista llamada "justicia social" que trabajaba en el barrio Mataderos en las villas miserias.

El 21 de agosto de 1976 Leonor Gertrudis Marx había quedado para ir al cine con amigos. Salió de la casa de sus padres a las 15.00 horas pero nunca llegó al cine. Al día siguiente su madre presentó una denuncia en la comisaría 33 de la policía federal competente por la zona de residencia de los padres. Aproximadamente quince días después del secuestro de Leonor Gertrudis, sus padres recibieron una llamada anónima que decía que su hija les enviaba saludos y que esperaba verles dentro de 30 días.

La señora Marx hizo varias investigaciones y no averiguó mucho, hasta que pasados unos años recibió información sobre el destino de su hija. La sede "justicia social" fue ocupada unos días antes de la detención de Leonor Gertrudis por miembros de las fuerzas de seguridad. Cada persona que entró en la casa fue detenida. Uno de los detenidos tuvo que haber identificado en la calle a Leonor Gertrudis lo que llevó a su secuestro.

El co-detenido Alberto Americo Pites relató que los agentes de las fuerzas de seguridad le llevaron, después de que le habían detenido en la sede arriba mencionada, a la comisaria 42 del barrio Mataderos. Allí pasó cinco días durante los cuales fue torturado. Luego le informaron que intentarían pasarle al régimen penitenciario legal. Le quitaron la venda de los ojos y vio a Leonor Gertrudis y otras personas en la comisaria 42. Ya que Leonor Gertrudis tampoco llevaba una venda, Pites creyó que ella también sería "legalizada" dentro de poco. La señora Ellen Marx también fue a la comisaria 42 en búsqueda de su hija. No obstante allí negaron la presencia de prisioneros.

La familia Marx hizo entonces todo lo posible en el marco de las leyes para investigar el destino de Leonor Gertrudis Marx, pero sin éxito. A raíz de una petición jurídica del sobreviviente Pites se logró saber que las operaciones en el barrio Mataderos fueron ordenadas por el Primer cuerpo de las fuerzas armadas. El comandante supremo del Primer Cuerpo de las Fuerzas Armadas era el general Carlos Suarez Mason.

El caso se denunció también ante la Embajada Alemana.


La Fiscalía de Núremberg amenaza con el sobreseimiento del sumario en el caso de las denuncias de cuatro víctimas alemanas-judías de la dictadura argentina militar (21.3.2000)

Habrá justicia para los alemanes desaparecidos en Argentina? Katya Salazar

Repudio al atentado contra Esteban Cuya, coordinador de la Coalición contra la Impunidad en Argentina

La Cámara de Senadores de Buenos Aires declara su repudio al atentado contra Esteban Cuya


Testimonio de Elena Alfaro, sobreviviente del campo de detención "El Vesubio" y testigo en el caso Elisabeth Käsemann

La que suscribe, ELENA ALFARO, argentino-francesa, Carta Nacional de Identidad N° 960992300682; ex detenida -desaparecida en Argentina, nacida el 22 de abril de 1952 en la ciudad de La Plata, República Argentina, domiciliada en la República francesa, declara:

Fui secuestrada por un grupo fuertemente armado, en la noche del 19 de abril de 1977 en nuestro domicilio en el barrio de Boedo, ciudad de Buenos Aires, estando yo embarazada y en reposo absoluto, indicado por los médicos que me atendían. Desde esa fecha hasta noviembre de 1977, permanecí en el campo de concentración "El Vesubio" ubicado en la intersección de la Autopista General Ricchieri con el Camino de Cintura que se hallaba bajo control operativo del 1° Cuerpo del Ejército, entonces al comando del General Guillermo Suárez Mason.

"El Vesubio" funcionaba en una casa con piscina, y un molino de viento, propiedad del Servicio Penitenciario Federal. Este campo estaba bajo control de la llamada Central de Reunión de Inteligencia (CRI) cuya sede era la del Regimiento 3 de La Tablada, Provincia de Buenos Aires. Su jefe era el Coronel Federico Minicucci.. En este campo actuaba personal perteneciente al Ejército, Policía de la Provincia de Buenos Aires, Servicio Penitenciario Federal, Superintendencia de Seguridad de la Policía Federal, y Gendarmería Nacional.

Fui secuestrada por miembros del Grupo de Tareas 4 (Aeronáutica de Córdoba) , que pertenecía a la zona III (Provincia de Córdoba) que se encontraba bajo la autoridad del General Benjamín Menéndez. El GT4, para operar en la zona I (Capital Federal y Provincia de Buenos Aires) utilizaba, en préstamo, el mencionado campo.

Mi secuestro está relacionado con el secuestro de mi compañero, Luis Alberto Fabbri (mismo domicilio que yo) dirigente sindical y Director del diario "Respuesta", que fue secuestrado ese mismo día, en la vía pública de la ciudad de Buenos Aires, a las 16 horas y hoy está desaparecido.

El procedimiento de mi secuestro comienza con la irrupción en mi casa, a media noche, de un grupo fuertemente armado. Me sacan de la cama, me llevan a la planta baja, en medio de insultos, golpes y empujones. Mientras una de estas personas se queda conmigo, el resto revisa toda la casa, robando todo lo que querían. Diciéndome que era llevada a un lugar donde tenían a mi compañero, soy arrojada violentamente al piso de un automóvil.

Durante el trayecto me tapan los ojos con una tela adhesiva. Llegados a un lugar que luego logro identificar como el local de torturas del "Vesubio" (que llaman "enfermería"). Allí me hacen presenciar la tortura de mi compañero Luis Alberto Fabbri. La "enfermería" constaba de varias salas de tortura; desde la que estaba yo, reconocí los gritos y gemidos de otra personas, que yo conocía a saber: Rodolfo Goldin, Daniel Ciuffo y su Compañera Catalina Oviedo de Ciuffo y Mario Sagroy. Me llevan a otra sala de torturas, donde me atan de pies y manos sobre una tabla con bastidor metálico llamada "parrilla". Me torturan con picana eléctrica, sin preguntarme nada y, ante mis gritos diciéndoles que estaba embarazada, respondían diciéndome que iban a matar a mi hijo. En la tortura también utilizaron golpes de puño y porra de goma, latigazos y quemaduras de cigarrillos (actualmente sufro secuelas de las torturas habiendo sido operada cinco veces del brazo y mano izquierda).

Evidentemente al no hacerme preguntas, su objetivo era que mi compañero, a quien tenían en una sala contigua, escuchara mis gritos, mientras lo seguían torturando. A continuación me llevan a una habitación donde me atan a una cama. Luego traen a mi compañero, totalmente destrozado por la tortura, y lo amarran a mi lado en la misma cama.

Varios días después nos llevan a otro edificio, dentro del campo, donde alojaban a los secuestrados después de las sesiones de tortura. Este constaba de varias habitaciones donde ubicaban por separado a hombres de mujeres. Dentro de cada celda permanecía un prisionero, tirado en el piso, encapuchado y con una esposa con cadena fijada a una argolla en el zócalo.

Los prisioneros vivían en estas condiciones, comiendo una vez al día un guiso de arroz en mal estado. Para ir al baño había que llamar al guardia, quien respondía cuando se le ocurría. Nos duchaban de tanto en tanto y ese día, las mujeres éramos desnudadas y puestas en fila, quedando a merced de las vejaciones de los guardias. Las violaciones a las mujeres eran una práctica corriente en este campo. Yo misma fui violada por Durán Sáenz, jefe del campo, estando embarazada de cuatro meses y siendo evidente mi estado de gravidez.

En el Vesubio tuve varias veces la oportunidad de hablar con Elisabeth Käsemann, que era una conocida de mi compañero Luis Fabbri. Cuando la trajeron al Vesubio yo tomé contacto con ella por primera vez, y enseguida supimos quien era una y la otra. Se alegró muchísimo de encontrarnos allí vivos. Cuando traían a Luis para verme él se encontró con Elisabeth, y estos reencuentros nos daban algo de fuerza para sobrevivir las torturas.

Elisabeth, nos contó que había estado en un campo que en nuestra jerga se llamaba "el infierno", donde permanecían en una celda que no tenía mucho aire, y se turnaban para poder respirar por la hendija debajo de la puerta. allí comían muy mal, tanto que en el Vesubio ella nos decía que la comida le parecía buena, a pesar que era muy mala comida. Nos llamó siempre la atención como "devoraba" lo que nos daban. Yo le pasaba mi comida, porque no podía comer dado que estaba constantemente con nauseas por mi estado de embarazo.

El estado físico de Elisabeth, cuando llegó, era lamentable, estaba muy delgada, y esto también lo notó mi compañero que la conocía de antes. Su cara estaba muy demacrada, los ojos saltones y los maxilares prominentes, pero con las heridas curadas. Elisabeth también nos contó que en el otro campo había un torturador que quería aprender a hablar alemán, así que la designó para que le enseñara. Durante las horas de enseñanza del alemán era el único momento donde podía estar sin la capucha y podía respirar bien.

La ultima vez que vi a Elisabeth fue cuando nos fueron llamando uno por uno a todos. Se respiraba el olor a muerte que sentíamos cuando había "traslados"*. Un silencio sepulcral. Nos dejaron allí esposados y encapuchados, en lo que llamábamos la cocina, luego vinieron con la orden que O8 (que era yo) volvía a las cuchas, allí me di cuenta de lo terrible que podía pasar... y entre llantos y palabras de consuelo me dejaron despedirme de mi compañero, los otros veían y escuchaban en silencio aterrador la escena, a veces sentía una palmadita de cariño de los más cercanos que podían mover su mano. Esa noche fueron llevados los 16, del campo de el Vesubio. Dieciséis personas indefensas, encapuchadas y esposadas, llenas de ideales y de vida...era el 23 de mayo de 1977.

En esta fecha que se produce el "traslado" de 16 personas, entre ellas estaban: Luis Alberto Fabbri, Mario Sagroy, Claudio Gombini, Daniel Ciuffo, Rodolfo Goldin, Catalina Oviedo de Ciuffo, Luis Cristófaro, Manuel Aratmiw, Luis María Gemetro, Esteban Adrián, Nelo Gasparín y Elizabeth Kaserman. Luego, en un " comunicado oficial " firmado por el comandante de la Zona I, se informa a la población que "en un enfrentamiento, fueron muertos el 24 de mayo de 1977, 16 delincuentes subversivos", y sigue la lista con los nombres de las personas que habían sido trasladadas del campo donde yo me encontraba. Cuando me liberan, en noviembre del 77, nace mi hijo Luis Felipe, y Siguen controlándome hasta que, en marzo de 1982, salgo del país con mi hijo para refugiarme en Francia.

*Eufemismo para referirse a homicidios